Experimentando con las Bolas Chinas
Por: Caótica Sigrid
Tengo un nuevo pasatiempo que me gusta tanto o más que los sudokus y es que mi nuevo hobby son las bolas de Geisha o bolas chinas.
Ayer, mientras hablaba con Virginia me preguntó por ellas y tuve que admitir que aún no las había probado porque estaba un poco baja de ánimos y no me apetecía, ya se sabe, cuando no apetece, no apetece. Nos despedimos mientras yo tomaba mi infusión y pensaba que me esperaba otra noche de insomnio.
Y efectivamente no podía dormir. Saqué las bolas de la mesilla y empecé a leer las instrucciones, si si, llevan instrucciones, y decidí que puesto que no iba a conciliar el sueño en un buen rato, iba a ser un buen momento para probarlas. Las miré detenidamente y decidí empezar mi combate.
“Primer Round”: Puse lubricante en la primera bola, las instrucciones insistían mucho en el lubricante. Allí estaba yo abierta de piernas en la cama y empujando. ¡Bingo! Primera bola dentro. Con la segunda ya tuve más problemas porque no la había lubricado y claro, la cosa no iba ni hacia delante ni hacia atrás, pero al final y bajo mi insistencia ¡segunda bola dentro!, bueno casi, porque estaba de lo más incómoda, aún le faltaba un empujoncito… ¡pero es que me entraron unas ganas horribles de hacer pipi!

